
COMUNIONES Y CONDICIONES ¿COMPRENSIBLE O ABUSIVO?
No uno, ni dos, ni tres… son muchos los negocios de hostelería que se han visto en la situación de tener reservas de comuniones y que llegado el día, se queden con la mesa colgada.
Ante estas situaciones, cada vez son más los hosteleros que optan por cobrar una señal ante peticiones de reservas. Hay quienes lo comprende y hay quienes ponen pegas ¿Quiénes ponen pegas son los que realmente te hacen ver que has tomado la decisión correcta o una vez más pagan justos por pecadores?
Lo que está claro es que quien tiene claras sus decisiones y sobre todo, quien quiere responder de manera correcta, no pone pegas. Ante un evento, como por ejemplo una comunión, hay que hacer una previsión de pedidos (con lo que conlleva una inversión) que de no presentarse, al hostelero le provoca un daño económico.
No podemos olvidar que se trabaja con muchos productos perecederos y que de no ser consumidos en tiempo y formas, terminan en los contenedores y es dinero perdido. Antes de tomar decisiones, y de comprometernos a cerrar con un establecimiento, hay que ser conscientes del daño que puede provocar el faltar a nuestro compromiso.
(A. Pirrongelli)
